"lo recordaré mirando a los montes"
Así acabo el cuento que una mujer leyó a su hija de 6 años. La mujer calló mientras miraba sus rodillas, la niña abrió los ojos y miró donde estaba mirando su madre, a sus rodillas. Y mientras madre e hija miraban las rodillas sonaba un grillo al otro lado de la ventana.
La niña miró a la cara de su madre y le dijo:
- ... ¿mamá? ¿y es tal vez el grillo dentro de un pecho de cristal lo que te despierta gritando su recuerdo?
El grillo calló, la madre apagó la luz y las rodillas desaparecieron
, solo unos dientes colgados en la noche se dejaron ver, alguna sonreía.