Hacía dentro, en el interior de los refugios olvidados, refugios de seres despreciados, reducto de humedades.

Susurran por las tardes sonidos a aguas putrefactas y es por la noche, cuando de uno en uno se dejan ver si te escondes y no haces ruido.
Verás si te fijas pequeñas filas de ejercitos consumidos, desperdigándose por la ciudad.

Y es aquí en la oscuridad donde campan a sus anchas, cuando ganan poder y hacen huir a los humanos que se cruzan con ellos.